17 recetas contra la inseguridad
17 Tips - Contra la inseguridad costarricense (Recibido de W. Venegas) Con el único motivo de salvaguardar la vida del ciudadano costarricense ante tantísima delincuencia en Costa Rica, viendo que, el gobierno, la policia, el papa, ni nadie hace ni costra pa' detener tantos ladrones, rateros, asaltantes, criminales y demás hijue... tenemos 17 consejos, ¡para ver si acaso se hace algo! - Manenga las ventanas del carro abiertas de par en par, y un maletín de cuero falso, lleno de arroz, en el asiento del copiloto.
- Muévase siempre con ese maletín. Lleve las cosas de valor aparte, en una bolsa del mercado, preferiblemente que se asome una rama de apio.
- Tenga a mano, accesible como los kleenex, un buen fajo de billetes de diez mil, falsos. Lo sacarán de más de un apuro.
- Acostúmbrese a llevar una piedra de crack en el bolsillo. Si su asaltante es un drogadicto, ahí mismo lo deja en paz, garantizado.
- Si tiene que atravesar andando una zona difícil, hágase el loco, anuncie el fin del mundo, tóquese sus partes nobles, hable en lenguas extrañas. Igual le roban, pero no lo maltratan.
- Si huele que ya lo vienen a asaltar, haga como que saluda a alguien. Cuando los asaltantes miren atrás, use la vieja táctica de 'paticas pa' qué te quiero'.
- Finja desmayarse o desmáyese cabalmente. Se han observado pocos casos de gente apuñalada después de desmayada.
- Si deja la casa sola, coloque sobre la mesa media botella de Cacique y una montaña de billetes falsos. Si se le meten (y se le meterán) es probable que se conformen con eso.
- No levante una muralla frente a su casa. Es peor. Hasta uno, que es honrado, siente curiosidad de ver ¿qué es lo que tanto esconden los ricos?
- Si insiste, en lugar de tapias coronadas con alambre navaja, ponga frente a su casa una falsa fachada de cartón y latas. Que desde afuera parezca que vive en un tugurio.
- Ande por la ciudad vestido de pordiosero. Lleve su ropa de marca, las joyas, las plumas de oro y los aparatos electrónicos en una bolsa plástica. Cámbiese en el sitio.
- En general, no alardee en este país de pobres. En lugar de llevar un enorme crucifijo de oro (como la diputada que asaltaron), llévelo de madera atado a un cordón. Es más coherente.
- Tenía razón el Viceministro de Seguridad: entre a su casa pelando el ojo. Entrar a la casa silbando distraído son ganas de provocar. ¡¿Dónde cree usted que vive?!
- Si entra y se encuentra a los ladrones, haga como que es uno de ellos. Grite: "¡Sóquenle, güevones, que ahí viene la Ley!", y de nuevo la táctica de "paticas pa' qué te quiero".
- Viaje en un carro robado. No evita que lo asalten, pero no le roban stricto sensu.
- Si acaba de comprarse un carrazo y lo encañonan, diga: "Llévenselo, es del idiota de mi jefe".
Un chistecillo que le salvará el pellejo. (Válido solo si usted prefiere la vida al carro).
- Si a sus hijitos les roban la laptop y el play que les trajo El Niño, empiece por explicarles que El Niño no existe.
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Publicado: 19 May 2008
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